Historia

Monumento en homenaje a las mujeres asesinadas en el crimen del Aguaucho

Fuentes de Andalucía es uno de los pueblos de la provincia de Sevilla donde el golpe militar de julio de 1936 triunfó de forma inmediata. Al no haber existido resistencia alguna, no se efectuaron disparos más que al aire por parte de la Guardia Civil. En la mañana del día 19 de julio, la mayoría de los fontaniegos destacados de izquierda habían sido apresados.

En el suroeste español, a los pocos días del golpe militar, cuando los sublevados tomaron conciencia de que habían fracasado en el resto del país, el Bando de Guerra dictado el día 18 se aparcó y empezaron a dictar bandos llamando directamente a eliminar a la gente sin juicio.

De manera oficial, entre el 24 de julio y el 29 de septiembre de 1936, la represión organizada en Fuentes de Andalucía dejó en fosas comunes 116 cadáveres de jóvenes y mayores, mujeres y hombres. En el Registro Civil solo figuran inscritos 103 fallecimientos (25 mujeres y 78 hombres), y en todos aparece como consecuencia de “la Guerra”.

En medio de tanta sin razón, terror y dolor, destaca el caso de la finca El Aguaucho, situada en la carretera N-IV, a un kilómetro del cruce de Fuentes de Andalucía a La Campana. Durante el mes de agosto, un grupo de falangistas cargó un camión de prisioneras jóvenes de entre 16 y 22 años y a media mañana se dirigieron a la citada finca. Como si de una fiesta campestre se tratara, las obligaron a preparar y servirles la comida, las violaron, asesinaron y arrojaron sus cuerpos a un pozo. Al atardecer, el camión volvió y recorrió la calle principal ocupado solo por los asesinos que, en estado de embriaguez y a modo de trofeo, portaban la ropa interior de las jóvenes asesinadas en la punta de los fusiles.

Especial relevancia tienen estos acontecimientos de El Aguaucho, que representa de manera descarnada la represión ejercida por los sublevados sobre las mujeres de la izquierda. Los dramáticos y lamentables hechos reseñados forman parte de la memoria colectiva del pueblo de Fuentes de Andalucía, durante muchos años callado por el terror y el miedo impuesto durante el franquismo.

Doce años después, al desaparecer el antiguo cementerio en el que se encuentran varias fosas de la represión, el Ayuntamiento, por iniciativa de la Comisión de la Memoria Histórica Fontaniega, ha convertido el lugar en un pequeño parque en memoria de los fusilados fontaniegos, siendo este lugar el propuesto como Lugar de Memoria.

Los hechos sucedidos lo convierten en el pueblo con la mayor represión hacia la mujer en proporción al número de hombres asesinados de la provincia de Sevilla, según destaca el historiador José María García Márquez.

Fuentes de Andalucía fue uno de los pueblos donde el golpe militar de julio de 1936 triunfó de forma inmediata. Al no haber existido resistencia alguna, no se efectuaron disparos más que al aire por parte de la Guardia Civil. En la mañana del día 19 de julio, la mayoría de los fontaniegos destacados de izquierda fueron apresados por los golpistas.

Las cifras oficiales destacan que la represión organizada en Fuentes de Andalucía dejó en fosas comunes 116 cadáveres de jóvenes y mayores, mujeres y hombres entre el 24 de julio y el 29 de septiembre de aquel año. En el Registro Civil figuran 103 fallecimientos (25 mujeres y 78 hombres), y en todos aparece como causa “la Guerra”, a pesar de la ausencia de conflicto.

Parque luchadores por la libertad, en memoria de las víctimas de la represión franquista

La finca El Aguaucho, entre Fuentes de Andalucía y La Campana, vivió uno de los episodios más estremecedores de la represión, recordado aún por la memoria oral de los últimos vecinos octogenarios. Todo ocurrió durante la mañana del 27 de agosto de 1936. Un grupo de falangistas cargaba un camión de prisioneras jóvenes de entre 16 y 22 años y a media mañana se dirigían a la citada finca. A modo de escarmiento público, las obligaron a preparar y servirles la comida, las violaron, asesinaron y arrojaron sus cuerpos a un pozo. Al atardecer, el camión volvió y recorrió las calles principales del pueblo ocupado solo por los asesinos que, en estado de embriaguez y a modo de trofeo de caza, portaban la ropa interior de las jóvenes asesinadas en la punta de los fusiles.

Los asesinos de aquella matanza quedaron impunes. Ni sus nombres han sido identificados en publicaciones ni estudios. Sin embargo, su identidad sí es conocida en la memoria colectiva de Fuentes.

Las niñas del Aguaucho tienen hoy una torre homenaje que no olvida aquella terrible barbarie ni la descarnada represión que revelaba aquel acontecimiento. Aunque sus verdugos permanezcan en la sombra, la humillación y la crueldad sufridas por aquellas jóvenes secuestradas, violadas y arrojadas a un pozo –entre las que se encontraban las hermanas Coral y Josefa García Lorca, de 16 y 18 años de edad; María Jesús Caro y Josefina Lora, de 18 años, y María León– no serán ya nunca borradas de la memoria colectiva de la comarca sevillana.

Fuentes y Bibliografía

  • http://www.juntadeandalucia.es/organismos/cultura/areas/memoria-democratica/lugares/paginas/aguaucho.html
  • GARCÍA MÁRQUEZ, José María. Víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla. Aconcagua, 2012.
  • MORENO ROMERO, José, TIRADO, José Luis y ESPINOSA MAESTRE, Francisco (pr.). La represión franquista en Fuentes de Andalucía. Aconcagua, 2013.
  • Documental Fuente de la Memoria. José Luis Tirado. ZAP Producciones.
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