
La pieza recuperada formaba parte de los materiales de derribo que habían sido empleados en a fines del siglo XIX para reforzar un lienzo de muralla en mal estado. Durante el desmonte de esta obra para consolidad el muro se identificó el fragmento por parte Francisco Ruiz Medrano, operario que estaba ejecutando los trabajos. El escudo está fragmentado aproximadamente por su mitad y muestra los dos “cuarteles” o divisiones que ocupaban el lateral derecho del blasón, cuarteles que en heráldica habitualmente se conocen como 2 y 4.
En el cuadrante superior o segundo cuartel se aprecian dos calderos sobre un fondo azul y dorado, rodeados por motivos vegetales y enmarcados en una franja o bordura donde se alterna leones y castillos. En el cuadrante inferior o cuarto cuartel, subdividido a su vez en cuatro cuarteles, se observan dos manos aladas sosteniendo espadas sobre un fondo rojo y dos leones apoyados sobre sus patas traseras o rampantes. Se pueden observar además algunos motivos de tipo floral y geométrico correspondiente al primer y tercer cuartel, los ubicados en la zona de la izquierda.
Aunque es necesario un estudio en profundidad del hallazgo, las primeras hipótesis apuntan según Álvaro Fernández, arqueólogo que dirige los trabajos, a que el motivo superior (calderos bordeados de castillos y leones) corresponde a las armas de los Guzmán, familia a la que pertenecían los señores de Fuentes, mientras que el motivo inferior (manos aladas junto a leones rampantes) son las armas de los descendientes de Don Manuel, hijo del rey Fernando III.
